jueves, 10 de octubre de 2013

Pobreza, Riqueza y lo que dice la Biblia.


 
Por: Hugo Balderrama

De verdad resulta triste ver que en pleno siglo XXI, cuando salieron a la luz los crímenes de los grandes tiranos socialistas (Mao, Stalin, Tito), cuando las violaciones a los derechos llevadas a cabo por el gobierno de Castro son imposibles de ocultar, después de comprobar que Guevara es un simple delincuente que fusilo a centenares de cubanos, todavía existan personas que ven en ese modelo de sociedad la solución a los problemas que golpean a millones de latinoamericanos (no es raro ver fotos del “Che” en casi todas las universidades fiscales de América Latina). La pregunta obvia es ¿Por qué?

Es evidente que existe más de una respuesta la interrogante anterior; desgraciadamente una de las soluciones equivocadas viene de una mala interpretación de la Biblia, muchos predicadores intencionalmente o no, pretenden tergiversar las enseñanzas de las escrituras, no es raro escuchar en los sermones la crítica a la riqueza, haciéndola aparecer como uno de los mayores pecados y la causa central de los males del mundo. Dichos sermones desconocen que los evangelios dan grandes alegatos a favor de la propiedad privada como: no robar y no codiciar haciendas ajenas. Así como también desconocen las grandes enseñanzas que dejo Juan Pablo II en la encíclica CentesimusAnnus. Donde resalta el papel del mercado y la empresa en el alivio de la miseria en el mundo.

En el siglo XIX el profesor Eugen von Bohm-Bawerk, en una obra muy larga, que la denomina “Capital e Interés” explica que la causa de la pobreza es la escasez; lo significa sencillamente que la naturaleza no nos ha provisto a los seres humanos lo necesario para la satisfacción de nuestras necesidades (Génesis 3-17). Los bienes y servicios que demandamos no están colgados de los árboles, no surgen como maná del cielo. El alimento, el vestido, las necesidades más elementales, por no decir las otras necesidades, todas deben ser producidas a través del trabajo humano (Génesis 3-19).  Debido a que los bienes no aparecen del cielo y, por ende, no hay de todo para todos todo el tiempo, la propiedad privada permite asignar los escasos recursos para que sean administrados por las manos más eficientes para producir lo que demanda la gente, los que dan en el blanco son aquellos que en un momento determinado verán crecer sus patrimonios, en cambio los que no puedan ofrecer productos con valor incurrirán en quiebras,  esto suele pasar en un mercado libre donde el empresario debe complacer al consumidor si quiere permanecer en el juego. Todo esto se desmorona cuando aparecen los empresarios mercantilistas que viven en las oficinas estatales buscando el favor del gobernante de turno, esto siempre se traduce en mercados cautivos (aranceles a la importación, o monopolios artificiales), que son un robo disimulado al bolsillo del prójimo, en especial de los más pobres, debido a que compran menos y de peor calidad; la biblia condena expresamente este procedimiento estatista (acepción de personas) en Deuteronomio 16-18,19 e Isaías 10-1

En Deuteronomio (8-18) “acuérdate que Javeh tu Dios, es quien te da fuerza para que te proveas de riqueza” claramente habla del trabajo laborioso y condena el parasitismo promovido por el estado benefactor; “Pesos y medidas justas tendrás” Levítico 19-35 el mejor freno contra el dinero fiduciario causante de la inflación y la devaluación monetaria.  En 1 Timoteo (5-8) “si alguno no provee para los que son suyos, y especialmente para los que son miembros de su casa, ha repudiado la fe y es peor que una persona sin fe” mandato de ser proveedores de la familia por deducción un cristiano no puede esperar ayuda de los planes sociales estatistas. En la parábola del joven rico se muestra como ese rico opto por lo material en lugar de Dios, como explica el maestro Mansueti es una enseñanza sobre salvación y la obra redentora de Jesucristo y no una justificación para el socialismo. Como se puede observar en estos textos extraídos de los evangelios, el progreso material no es incompatible con la práctica religiosa, porque de ser así, Jesús fueran el primer promotor del hambre y la miseria general, lo cual degradaría de sobre manera al más grande maestro del bien.

Los textos sagrados nos hacen un llamado a la humildad que es una de las mayores bendiciones que Dios puede otorgar a un ser humano. La misma viene de conocer acerca de Dios y reconocer su grandeza, venerarlo, amarlo y temerle, y viene también de conocerse a sí mismo y sus propias faltas y debilidades. Dios da esta característica a quienes que luchan por acercarse a Él a través de obras de piedad y rectitud. Aquel que es humilde en verdad es quien es realmente bendecido. Cada vez que se siente superior a los demás, recuerda a Dios, el Más Grande y Omnipotente, y se humilla en verdadera sumisión. “Bien Aventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos” (Mateo 5-3)

viernes, 31 de mayo de 2013

Moneda y Banca Estatal.

Por: Hugo Balderrama.

El mundo atraviesa una de las peores crisis económicas de la historia solo comparable con el crack de 1929, como era de esperar los analistas de la izquierda saltan de alegría y según ellos tienen una razón más para demostrar el inminente fin del modelo capitalista. Pero al igual que el década del 20 sus críticas tienen un blanco errado y de hecho sus soluciones propuestas solo agravarían la situación actual.

 El origen de la crisis que padecemos se debe a la irresponsabilidad del aparato estatal con sus gigantescos gastos, endeudamientos desenfrenados, déficit astronómicos, empecinadas manipulaciones en la tasa de interés que hacen aparecer como rentables negocios que en verdad son antieconómicos, regulaciones asfixiantes en los mercados inmobiliarios y financieros, junto con un sistema absurdo de reserva fraccional dirigido por la banca central que pone a todos los bancos al borde del colapso cada vez que hay un cambio en la demanda de dinero, nada de lo anterior puede considerarse capitalismo liberal, la descripción corresponde a lo que mi buen amigo Alberto Mansueti llama el Neoestatismo.

Los estados siempre intentaron tener el control del dinero, por ejemplo en 1694 el rey Guillermo III fundo el banco de Inglaterra; desde ese momento los mandones no necesitaban arriesgar ni su popularidad ni su cuello decretando la subida de impuestos, ahora para financiar sus gastos excesivos solo tendrían que imprimir billetes el resultado fue la primera inflación masiva del reino. Ese experimento de control estatal de la moneda fue combatido por los cristianos ingleses levantando el argumento bíblico de pesos y medidas justas presente en Levito 19-35.

Situaciones como la arriba descrita eran más bien excepciones y no la regla, la acuñación privada de monedas funciono por muchos siglos. Los particulares entregaban oro en bruto o en barras a los acuñadores y estos las convertían en monedas del tamaño que el mercado demandaba, obviamente existía un precio acordado por el servicio. El estado velaba por evitar el fraude, al igual que con cualquier otro tipo de mercancías; ese sistema de orden espontaneo fue bautizado como el patrón oro clásico.

El abandono del patrón oro  comenzó poco antes del ingreso de Estados Unidos a la Primera Guerra Mundial, mediante la creación de La Reserva Federal en 1913. A partir de ese momento se les confiscaba los ahorros en oro a los norteamericanos y se les entregaba dólares recién impresos. Esa fue la medida que provoco el boom artificial  de los años veinte que luego desemboco en la crisis del 29 que arrastro a gran parte de occidente ya atado al dólar.

Por medio de los Bancos Centrales y sin patrón oro que haga de contención los gobiernos se concentraron primero en la impresión monetaria hasta los 80 y a partir de los 90 en la regulación estatal de crédito y la banca; que en ambos casos resultan un eufemismo para disfrazar la puesta en circulación de billetes sin respaldo (inflación).

El sistema de reserva parcial que es el instrumento que usan los gobiernos para el control de crédito consiste en que los bancos no mantienen el 100% de los depósitos de sus clientes que deberían tener a la vista. Prestan una parte a terceros, reteniendo únicamente una proporción de los ahorros conocida con el nombre de encaje legal. La irregularidad existe desde el momento que el banquero usa recursos ajenos, que tiene una consecuencia moral y una consecuencia económica.

La consecuencia moral es el uso de propiedad ajena sin autorización expresa del titular, a diferencia de quienes guardan bienes fungibles como maíz , azúcar o aceite, que están obligados a devolver a sus depositantes el total de lo depositado cuando lo reclamasen, la banca tiene un privilegio de manipulación que vulnera el derecho de terceros. Esto último de ninguna manera va dirigido contra los banqueros, la responsabilidad recae sobre las autoridades que implantan regímenes de este tipo.

En lo económico este régimen se encuentra bailando en la cuerda floja, ya que si por cambios en las decisiones de los clientes, estos deciden hacer retiros masivos de su dinero, se producen quiebras masivas con lamentables efectos para la comunidad (Venezuela 1994,  Argentina 2002, Bolivia 2010, Chipre 2012) en resumen con moneda enferma es imposible la existencia de banca sana.

También es equivocado y hasta mal intencionado afirmar que por medio del procedimiento antes aludido, se logra ahorro forzoso. La falsificación monetaria no solo no produce ahorro de ningún tipo, sino que, como hemos visto, tiende a disminuir sustancialmente el poder adquisitivo de los que reciben rentas fijas (viudas, jubilados y obreros de bajo rango).

Para terminar esta nota tomare prestado una frase de un artículo de mi amigo y colega Mauricio Ríos “Siendo la moneda el campo de la economía menos estudiado y sobre el que menos se ha escrito, se ha cometido errores metodológicos tan grandes y el desconocimiento teórico ha sido tal que, en vez de que –como diría Popper- nos una más la infinita ignorancia en la que estamos inmersos, que el muy escaso conocimiento que poseemos, se le ha permitido a la coactiva planificación central cometer los mismos errores de descontrol financiero y distorsión monetaria que han desembocado de manera recurrente en recesiones económicas. Es por eso que el aspecto monetario también se convierte en el área más trascendental de la economía en tanto no sea concebida como un genuino y espontáneo proceso social de cooperación, pero no vaya a ser que, al igual que con la relación Estado-Iglesia, se tarde 200 años en terminar con la relación Estado-moneda.” 

miércoles, 22 de mayo de 2013

Ciencia, Razón y Poder Razonable



Por: Hugo Balderrama.

Escribo este artículo a pedido de algunos amigos y estudiantes de resumir de manera breve mi trabajo de investigación doctoral, el objetivo se tornó difícil ya que como sabemos los artículos son como la minifalda, cortos para cubrir el argumento y largos para dejar volar la imaginación.
Cuando nos referimos al término razón, debe aclararse a que se refiere el concepto de racionalismo. Hay dos vertientes distintas y opuestas; por un lado el racionalismo critico propuesto por Karl Popper y por el otro el racionalismo constructivista o iluminista.
En el primer caso se alude a la razón como la capacidad humana de hilar argumentos en una secuencia lógica, es decir la base del pensamiento y la incorporación de conocimientos en el mar de ignorancia en que nos encontramos los humanos, de lo que se trata es del sano debate entre teorías rivales para la construcción de conocimiento el cual siempre serán de carácter provisorio. La conciencia de las limitaciones de la razón humana no significa que tiremos por la borda nuestro instrumento fundamental para entender el mundo que nos rodea, de la falibilidad no se sigue el escepticismo ni el relativismo.
En el segundo caso el racionalismo iluminista le atribuye a la razón humana la capacidad de rediseñar el orden ontológico, Digamos que en la pretensión del iluminista radica el abuso de su razón. El mito del control o dirección consciente de los proceso sociales descansa en la idea común de que la mente humana es capaz de trascenderse a sí misma (autoconocimiento), que se pude llegar al estudio de la razón humana desde fuera, como un TODO, suponiendo la conquista de una especie de supermente. Sin embargo, afirmar que conocemos más de lo que realmente conocemos  es una pretensión que nos lleva a la exigencia  de un tipo  de dirección total de la realidad en todos sus aspectos, olvidando que los proceso sociales alcanzan resultados que superan las capacidades de realización y planificación de la mente humana individual. Es más, de estos procesos sociales es que recibe la mente individual el poder de que está dotada, todo intento de imponer un control consciente a estos procesos genera totalmente consecuencias trágicas, esta forma de pensar que nace con la revolución francesa y que tenía como objetivo eliminar a Dios y la religión de la escena política y social es la madre del estatismo y todas las corrientes científicas que le sirven de respaldo: keynesianismo, positivismo jurídico, cepalismo, etc.
El racionalismo extremo es incapaz de reconocer en qué medida la razón individual es producto de las relaciones interindividuales (intersubjetivas). El método colectivista proclama la pretensión de poder abarcar este proceso como un todo y de utilizar todos los conocimientos en forma sistemática integrada (planificada) que conduciría a un sistema en que todos los miembros de la sociedad se verían convertidos en meros instrumentos de una única mente rectora, haciendo desaparecer las fuerzas sociales  espontáneas, despreciando las costumbres e instituciones que no hayan tenido un origen intencionado, contractual, sin demostración racional. Las consecuencias de esta forma de pensar se ven a diario en la economía, el derecho, la justicia y la seguridad.
Esa forma de pensamiento hace que los legisladores apoyados por académicos consideren que el estado tiene la capacidad de solucionar problemas y planificar el futuro del conjunto social mediante el diseño y promulgación de leyes contrarias al orden natural, las mismas que son las causantes de los niveles de desempleo, pobreza y criminalidad.
A continuación un leve resumen de las denominas leyes malas:
1.- Leyes de permisos y licencias gubernamentales para cualquier clase de actividades, comercios, industrias, transporte, escuelas, etc. El funcionario selecciona, no el cliente. Generan corrupción, y reducción de las fuentes de empleo, de su riqueza y variedad. Es también una de las causas de la pobreza, y de la mala calidad en los bienes y servicios.
2.-  Leyes Anti-Monopolio (“Pro Competencia”) El monopolio es un privilegio gubernamental o legal que garantiza alguna posición de exclusividad. No obstante, estas leyes castigan el monopolio como una “posición de dominio”, así es como llaman al liderazgo comercial definido como gruesa participación de una empresa en un mercado, lo cual muchas veces es muestra de eficiencia y elección por la clientela. Estas leyes causan una “selección inversa” a manos de los Jurados Anti-Monopolio, por la cual las mejores empresas son atacadas por las peores y más ineficientes.
3.- Leyes de Empresas Estatales. Si las ventajas de la empresa estatal se traducen en precios artificialmente bajos, le significan competencia desleal al empresario privado; de otro modo, sus altos precios le significan una ventaja y una ganancia inmerecidas, al permitirle fijar sus propios precios al nivel de los de la empresa estatal.
4.- Leyes de Impuestos excesivos, para recaudar un volumen muy superior al del total de recursos necesarios para pagar los costos de un Gobierno limitado. Esta tributación desmedida es otra causa de la pobreza y miseria de los pueblos, porque es ley natural y general de la Economía que todos los impuestos se trasladan en cadena, por lo corriente de arriba hacia abajo en la escala social.

5.- Leyes de Impuestos ocultos, p. ej. los costos en las tramitaciones. También lo son las leyes que causan inflación, como las relativas a los Bancos Centrales y al dinero puramente fiduciario (sin respaldo real). La inflación es un impuesto a los saldos líquidos, que traslada riqueza desde la sociedad civil al sector estatal, que desorganiza el esfuerzo productivo privado, y que frustra el ahorro y la inversión. Y que castiga muy especialmente a los más pobres; y a los acreedores en general, pero en particular a los perceptores de rentas fijas (“la viuda y el huérfano” en términos bíblicos)
6.- Leyes de Encaje legal, autoriza a los bancos privados a multiplicar los créditos mucho más allá de los depósitos en reservas, en lo que se llama “banca de reservas fraccionarias”. De esta forma se les permite a los bancos privados hacer con las operaciones de crédito lo mismo que hacen los Bancos Centrales con la base monetaria: inflar o expandir los medios de pago de modo indiscriminado, provocando de esa forma inflación de precios, con las consiguientes malas decisiones empresariales e inversiones. Así se causan los ciclos de auge artificial seguidos de brutales recesiones, con cierres de empresas, quiebras y desempleo masivo e involuntario. (la teoría del ciclo muy descrita por los maestros de la escuela austriaca)

7.- Leyes de aranceles “proteccionistas”, son impuestos a las importaciones, que las encarecen artificialmente, y a los rubros con ellas elaborados. Otorgan al productor nacional un privilegio, que condena al consumidor a pagar un sobreprecio.

8.- Leyes de subsidios, financiados con impuestos y multas, implican injustificadas transferencias de rentas, desde los contribuyentes hacia los beneficiarios privilegiados: grupos de interese especiales a favor de tal o cual sector de la actividad económica. Y también grupos de intereses “no económicos” o calificados de “no lucrativos” (¿?), que alegan un supuesto compromiso con la ciencia, cultura, bellas artes, salud, deporte, etc. En esta categoría entran los “Programas Sociales”, por los cuales se obliga a la clase media a mantener al menos a otras dos clases sociales: a) la clase política de los “redistribuidores”; b) aquellos pobres que a su nivel poseen las conexiones políticas apropiadas para recibir las migajas del banquete a título de beneficiarios, a cambio del voto.


A manera de conclusión rápida: No hay sustituto para la sociedad abierta, de gobiernos en sus funciones propias en lo político; de mercados libres en lo económico; y de respeto a la propiedad privada e instituciones independientes en lo social-cultural. Y como vía idónea a ese fin, no hay sustituto para toda la serie completa de privatizaciones (desestatizaciones); desreglamentaciones; des-tributaciones (eliminar y reducir impuestos); y garantías legales para las libertades, entre ellas las monetarias y bancarias, y las no económicas. 

viernes, 4 de enero de 2013



La Universidad.
Por: Hugo Balderrama.

Un cliché repetido a diario es el referente a la educación como vía de salida al subdesarrollo nacional, si observamos vemos muchas casas antiguas de la ciudad convertidas en universidades, al igual que en la Atenas clásica, miles familias sacrifican sus ahorros por enviar a los jóvenes a las casas de estudio. La gran mayoría se titulan y postulan a postgrado, con esa millonaria inversión por parte de la demanda es lógico que nazca una pregunta ¿Qué fue del progreso?

La solución a esa interrogante suele ser muy simple, “la educación impartida en las universidades estales y privadas es de muy baja calidad”, respuesta que lleva a que el común de la  gente exija más controles al estado en el tema educativo sobre todo para las instituciones privadas seguido de un mayor presupuesto para las universidades fiscales.

Hay que cuestionar las respuestas comunes, aparentes pilares de la sabiduría convencional. ¿Cómo? Simple: contrastando estos enunciados tan reiterados y repetidos, con la evidencia empírica observable.

Primero, el estado, ósea el poder ya tiene en sus manos el control de las universidades y colegios, lo tiene desde el siglo XVIII, concepto que luego fue reforzado durante el siglo XX por pedagogos y políticos de corte marxista como Piaget,  Gramci, y Gobles. Una herencia nefasta de esas ideas son los ministerios de educación, que funcionan más bien como centros de adoctrinamiento en las ideas estatistas (positivismo jurídico, proteccionismo económico, marxismo democrático). Hoy todas las casas de educación superior deben adaptarse a los requerimientos de las leyes educativas impuestas según la moda del momento si quieren operar de manera “legal”.

Cuando los monjes medievales crearon la universidad en el siglo XII, lo hicieron para fomentar el debate de ideas y el descubrimiento de la verdad, su financiamiento nacía de los aportes de los estudiantes y la colaboración de las órdenes religiosas, noto, en sus orígenes la universidad ya era una actividad privada totalmente separada del poder estatal, lo mismo sucedía con las escuelas filosóficas en Grecia, las Sinagogas judías o los tutores privados de los reyes de la antigüedad todos los demandantes de educación cubrían sus requerimientos con sus propios fondos y en un ambiente de libertad y competencia de ofertas.

El ejemplo más cercado a nosotros lo tenemos en la España de las tres culturas (cristianismo, judaísmo e islam). Los fueros de León en 1020, de Burgos en 1073, de Toledo en 1085 y Calatayud en 1120, prohibían a los reyes la emisión de moneda, decretar impuestos y además garantizaban la absoluta liberta de apertura y funcionamiento de los centros de estudio. Norberto Gorostiaga explica que “El respeto del Fuero era, por así decirlo, la razón de ser del fuero mismo. El rey le debía obediencia en los mismos términos que sus súbditos, la carta constitucional, base y fundamento del orden social y político. Lo que se hacía en contra de él era nulo ipso foro y el juramento que prestaban, tanto el rey como sus funcionarios, era de observar sus preceptos; el Fuero tenía el valor de ley suprema y estaba por encima de la voluntad real.

Esta concepción de las libertades que aparece institucionalizado en los Fueros tiene en buena medida su origen en el mundo árabe. Desde el año 900 hasta la expulsión de los moros de España, pero muy especialmente durante los siglos XI y XII, época en la que los musulmanes gozaban de una extraordinaria libertad, fue la época de un gran progreso en la filosofía, en la astronomía, en las matemáticas y en las ciencias naturales. Su arte, su música, su arquitectura y su literatura fueron muy apreciados en todas partes. Incentivaron notablemente el comercio y transmitieron sus métodos de libertad en materia educativa a todos los centros culturales a que tuvieron acceso;la escuela de traductores de Toledo y  la escuela de Salamanca son algunos de los frutos de esa época.

Conclusión: como nos muestran  los párrafos anteriores la buena educación más que una precondición es una consecuencia del progreso y para conseguir lo último se requiere libertad de acción y un estado garantizando dos cosas básicas seguridad y justicia.

martes, 11 de diciembre de 2012

Estado y Moral.


Por: Hugo Balderrama

Moral y buenas costumbres son conceptos que no pueden separarse de la elección individual, por tanto ajenas a la ley, la abstención de lo prohibido no es un acto moral, el consumo de lo permitido tampoco, es simplemente obediencia al control político.
Nuestra época se caracteriza por identificar de forma errónea el papel del estado sobre los asuntos individuales,  el común de la gente cree que las autoridades deben premiar conductas catalogadas como buenas y castigar las consideradas malas. Esta confusión es el gen para el nacimiento de leyes tan ridículas como las que castigan a fumadores, drogadictos o jugadores de póker, convirtiendo hábitos y vicios en delitos sin víctima.
En este punto se hace necesario aclarar el papel del estado, como vimos no todo lo malo debe prohibirse ni todo lo bueno premiarse, el estado solo debe castigar en el caso de existencia de damnificados como por ejemplo el homicidio, el robo o la violencia contra inocentes.
Si un adulto decide de manera voluntaria tomar vodka, fumar marihuana, esnifar cocaína o empacharse con comida; es un acto de elección individual al no existir victimas el estado no tendría razón de castigar al sujeto, lastimosamente los gobiernos creen ser un referente moral, lo que ocasiona que la guillotina del poder se torne cada vez más cerca de las cabezas de los ciudadanos sobre todo de aquellos que salen de los índex oficiales.
Observe la hipocresía de este modelo, como los planes de educación estatales que se imponen en los colegios están definidos como buenos todos aquellos niños que se aburren en clases son catalogados como enfermos de Síndrome de Falta de Atención, el estado recomienda el uso de drogas licitas y en muchos casos obliga a los padres a pagar el tratamiento de estos infantes aun en contra de las convicciones de las familias.
En materia sexual vale la misma regla, el estado no puede promover o prohibir una determinada conducta sexual, por eso la homosexualidad no puede ser catalogada como delito, pero tampoco los gay y lesbianas deberían exigir derechos especiales como por ejemplo el ingreso libre a universidades, puestos de trabajo o pertenecer a clubes sin pasar por los canales de admisión regulares, su sexualidad no tiene que ser objeto de privilegios ni una excusa para vulnerar derechos de terceros.

En la cuestión religiosa la neutralidad del estado es concordante con los otros principios del pensamiento liberal, los gobiernos no pueden usar fondos para financiar una determinada denominación (católica, presbiteriana, metodista, etc.) tampoco deben existir iglesias oficiales, ni ley de cultos con sus requisitos y exigencias. Las iglesias deben tener la absoluta libertad de apertura, funcionamiento, admisión  y expulsión de personas. 
El matrimonio es un acuerdo contractual, no es función gubernamental dar permiso a las personas para casarse en parejas heterosexuales u homosexuales, los adultos que desean contraer nupcias lo pueden hacer estableciendo cada uno de forma libre y voluntaria los puntos que contendrá este contrato ante notarios civiles o en su caso dentro de las reglas religiosas de las partes. El matrimonio privado sería lo mejor, sobre todo en sociedades cultural y espiritualmente divididas como las occidentales de hoy. Cada quien, no importa su preferencia en materia sexual o de religión, procedería de conformidad a su forma de pensar y ver las cosas, y sin que unos pretendan imponer sus convicciones a otros por la fuerza.

La importancia y extensión de las libertades individuales y la posibilidad de que estén colocadas efectivamente fuera del alcance de cualquier pretensión legislativa, que no sea para afirmar su existencia e inviolabilidad, están pues en función del reconocimiento de que el hombre es un fin en si mismo y tiene pleno derecho a la acción en libertad, sin otra limitación que la que resulta de la necesidad de la existencia de un de gobierno para la debida protección de la vida, la libertad y la propiedad de los demás hombres que conviven con él en sociedad. Las otras limitaciones que cada uno se impone en razón de su fe religiosa, nada tienen que ver con la acción compulsiva del Estado. El grado y extensión en que es respetado el libre albedrío, se traduce en la naturaleza del gobierno que se tiene y que puede variar, desde el absolutismo, hasta el ideal de Gobierno con poderes limitados.

jueves, 30 de agosto de 2012


Las Leyes Malas

Por: Hugo Balderrama

Le tomo prestado el nombre a mi buen amigo Alberto Mansueti, para referirme al último proyecto de ley acerca de la creación de un impuesto a la divisa extranjera en Bolivia. Es necesario recordar que en 1215 cuando los cristianos ingleses derrotaron al rey Juan Sin Tierra, que dio la Carta Magna con la promesa de no decretar impuestos sin convocar a los contribuyentes; allí y entonces nació el Parlamento, y la democracia representativa, bajo el principio: “No hay impuesto sin representación”. Noto que el parlamento tiene como función histórica frenar la ambición del ejecutivo de enriquecer las arcas oficiales a costo de los bolsillos del ciudadano; es muy lamentable que hoy suceda lo contrario ya que los parlamentos se convirtieron en el brazo operativo  de las utopías totalitarias de los presidentes a través de la creación de leyes malas que son la causa de los magros ingresos y la pobreza en la que viven gran parte de los latinoamericanos.

Como todo lo malo que puede hacer el género humano las leyes malas se generan en sentimientos innobles como la envidia, el rencor, la rabia, etc. Sus resultados son nocivos en los negocios, la economía, la familia, la educación y el nivel de vida de las personas. El mismo análisis se aplica al análisis de los impuestos que en la gran mayoría de los casos solo son un castigo a los que hacen las cosas bien, es decir ser productivo es una delito por el cual tienes que pagar el IVA, IT, IUE, ITF y demás, el argumento es que sin tus contribuciones no existiría escuelas, hospitales, carreteras y por lo tanto el estado no podría ayudar a los más necesitados; pero la realidad muestra exactamente lo contrario las cargas tributarias pesadas merman la tasas de capitalización de la economía con lo cual rebajamos los ingresos reales de todos especialmente de los más necesitados.

La situación descrita más arriba se agrava si además usamos la inflación como medio de pago de los gastos estatales, el nuevo gravamen (7 por 1000) a la compra de dólares es una forma disfrazada de control de cambios que responde al plan de bolivianizacion de la economía que tiene como objetivo hacer que gran parte del aparato productivo nacional use el boliviano en sus transacciones comerciales, lo cual nos obligara a usar la moneda emitida por el banco central ergo el estado tiene abierta la canilla para aplicar las recomendaciones keynesianas; es decir el incremento del gasto público para estimular la demanda mediante la emisión de grandes dosis de billetes sin respaldo. Copiando el fracaso de la política económica argentina, el gobierno está buscando la manera de adelantarse a los hechos de un segundo shock externo por el agravamiento de la crisis económica internacional, de la manera más tradicional pero perversa posible. El Premio Nobel de Economía 2001, Joseph E. Stiglitz, acaba de visitar Argentina por invitación del gobierno K, y ha lanzado una serie de frases como “resolver problemas de deuda con políticas de austeridad es absurdo“, refiriéndose a que la falsa austeridad europea sería la causa del agravamiento de la crisis de la zona del euro, y que para el problema europeo de deuda sería necesario recurrir al incremento del gasto, tenemos que recodarle a pepito que Obama viene siguiendo sus recomendaciones desde el 2008 con trágicas consecuencias para la clase media norteamericana.

En definitiva, las ansias que el gobierno tiene por gastar más de lo que los ahorradores externos y sobre todo internos están dispuestos a prestar, afectará a todo ciudadano al no poder elegir la moneda que crea más conveniente utilizar en cada una de sus transacciones, las leyes que favorecen el endeudamiento crónico benefician al gobierno y su allegados, pero perjudican al boliviano de a pie ya que este último es el que carga la oxidación de sus salarios y sus ahorros, siendo esta la causa central de la pobreza.

La soberanía monetaria es contar con una moneda sana respalda en un activo real, los papelitos con cara de gente muerta son solo una forma de enriquecer al gobierno a costa de las finanzas y los ahorros familiares, una sociedad exitosa es la que tiene ciudadanos ricos y estado limitado a sus funciones de seguridad y justicia nada más. 

jueves, 12 de abril de 2012

El Ahorro vs La Deuda

Por: Hugo Balderrama

El mundo atraviesa una de las peores crisis económicas de la historia solo comparable con el crack de 1929, como era de esperar los analistas de la izquierda saltan de alegría y según ellos tienen una razón más para demostrar el inminente fin del modelo capitalista. Pero al igual que el década del 20 sus críticas tienen un blanco errado y de hecho que sus soluciones propuestas solo agravaría la situación actual. El origen de la crisis que padecemos se debe a la irresponsabilidad del aparato estatal con sus gigantescos gastos, endeudamientos desenfrenados, déficit astronómicos, empecinadas manipulaciones en la tasa de interés que hacen aparecer como rentables negocios que en verdad son antieconómicos, regulaciones asfixiantes en los mercados inmobiliarios y financieros, junto con un sistema absurdo de reserva fraccional dirigido por la banca central que pone a todos los bancos al borde del colapso cada vez que hay un cambio en la demanda de dinero, nada de lo anterior puede considerarse capitalismo liberal, la descripción corresponde a lo que mi buen amigo Alberto Mansueti llama el Neoestatismo.

El panorama que vivos en las líneas anteriores tiene su efecto inmediato en el nivel de vida de todas las familias, pero en especial de aquellas que tiene ingresos fijos que ven como el poder adquisitivo de sus presupuestos se corroe por la inflación, que es la consecuencia inmediata de la manipulación monetaria por parte de los gobiernos, pero además la depreciación del poder adquisitivo tiene un efecto a largo plazo que se traduce en una menor capacidad de ahorrar obligando a las personas a contraer deudas para cubrir sus vacíos financieros.

El crédito que el pasado era una recurso extraordinario y usado en situaciones extremas hoy es la forma de pago de una gran parte de los bienes de consumo cotidiano, lastimosamente desde los gobiernos se fomenta el endeudamiento crónico a través de leyes como el encaje legal que como vivos más arriba hace que el sistema financiero viva en la cuerda floja. El dinero fácil que proviene de la política populista de crédito barato confunde más dinero con poder adquisitivo. La producción no se incrementa alterando la base monetaria sino mediante una sana moneda que mantenga su poder de compra en el tiempo.

Si nos podemos a indagar un poco veremos que el mayor promotor de esa política son los bancos centrales de todos los países del orbe, entidades políticas que responden a los lineamientos estatales porque simplemente no hay manera de que una institución de planificación central sea independiente de lo que políticamente se determine, el ciclo de endeudamiento crónico empieza con una reducción drástica de las tasas de interés, dando la impresión de la existencia de mayor ahorro disponible haciendo que las familias encaren proyectos que parecen rentables. Entonces se habrá creado un boom que más tarde deberá volver a colapsar cuando los precios relativos (y no generales) tiendan a mostrar que debe darse un ajuste, (aunque el pasivo de aquellos proyectos en el banco sigan siendo los mismos), entonces se recurre a las famosas refinanciaciones crediticias que en palabras simples es seguir cavando la tumba de las financias familiares.

Los bancos han colaborado con este sistema, actuando como agentes de los gobiernos, para vender su deuda al público, o también, con su falta de separación entre banca de inversión y banca comercial, colocando dinero del público en papeles de riesgosa recuperación, pero bien calificados por las agencias de rating, puntajes que luego éstas mismas se encargarán de degradar, cuando ya no sea posible salir del bono, y cualquier profano note que esa inversión no será recuperable.

Para terminar esta nota tomare prestado una frase de un artículo de mi amigo y colega Mauricio Ríos “Siendo la moneda el campo de la economía menos estudiado y sobre el que menos se ha escrito, se ha cometido errores metodológicos tan grandes y el desconocimiento teórico ha sido tal que, en vez de que –como diría Popper- nos una más la infinita ignorancia en la que estamos inmersos, que el muy escaso conocimiento que poseemos, se le ha permitido a la coactiva planificación central cometer los mismos errores de descontrol financiero y distorsión monetaria que han desembocado de manera recurrente en recesiones económicas. Es por eso que el aspecto monetario también se convierte en el área más trascendental de la economía en tanto no sea concebida como un genuino y espontáneo proceso social de cooperación, pero no vaya a ser que, al igual que con la relación Estado-Iglesia, se tarde 200 años en terminar con la relación Estado-moneda.”

viernes, 2 de marzo de 2012

La Deforma Educativa

Por: Hugo Balderrama

El 1 de Febrero dio comienzo a la nueva gestión académica en colegios y universidades. Y arrancó también una reforma en la enseñanza que el oficialismo llama “la revolución educativa” a través de la ley Avelino Sinani y Elizardo Pérez.

Según las declaraciones del ministro del área es “la política educativa más moderna y avanzada de toda América Latina, solo comparable con las aplicadas en Cuba y Venezuela”. Lastimosamente la ley de marras ni es moderna, no es educativa, y muchos menos reformadora. Su contenido y fundamento es el mismo discurso marxista camuflado de indigenista con un toque New Age y la religión ecologista de la Madre Tierra. “Política Correcta”.

Mucha gente se cuestiona los contenidos de la enseñanza oficial, y propone otros contenidos, pero no se hace la gran pregunta: ¿por qué el Estado debe ser maestro y educador? Lo que caracteriza al Estado es el uso de la fuerza, ¿es necesaria para educar? ¿Debe el Estado imponer una u otra educación a la fuerza, coactivamente?

La educación compulsiva en manos del Estado comenzó en el siglo XVIII. Se asumió que los padres no enviarían a sus hijos a la escuela si no fuesen forzados a hacerlo; que la escuela estatal seria “gratuita”; y además “neutral” en materia religiosa.

El primer supuesto es un error; la educación es por naturaleza la primera preocupación que tenemos los padres, por siglos las familias enviaron a los centros académicos a la prole sin la necesidad de ser obligados, solo basta observar la gran tradición griega, hindú, musulmana, cristiana y judía en materia educacional. En cuanto al segundo supuesto, la gratuidad, tampoco es así: sus recursos provienen de la financiación compulsiva es decir tributos, punto en el cual es necesario recordar que a mayores tasas impositivas menores niveles de capitalización lo cual compromete la creación de nuevas fuentes de empleo y perjudica el ahorro en especial de los más necesitados.

En cuanto al tercer supuesto, la religión, es una cuestión privada. No es tarea de los gobiernos promover o negar la práctica de tal o cual religión o ninguna. Los padres podemos inculcar valores religiosos en los hijos, pero al final será una decisión personal de ellos si aceptan o rechazan los principios de sus progenitores. Lo que debería existir una absoluta libertad en la creación de colegios y el diseño de planes educativos que respondan a los principios que como familia queremos transmitir a nuestros descendientes: ateos o religiosos de esta o la otra confesión o iglesia particular.

La imposición de currículos educativos uniformes donde los estudiantes serán tratados como una línea de producción en serie, es de hecho la muestra más patente de autoritarismo. Lastimosamente en nuestro país todo el mundo parece aceptar la creencia de que los legisladores son los indicados para decidir lo que cada uno de nosotros debe aprender La pregunta que debemos hacernos es, ¿por qué ellos? ¿No serán los propios padres quienes saben qué es mejor para su hijo?

En todo caso, ¿no lo debería decidir cada uno de acuerdo a sus necesidades, intereses, potencialidades, gustos? Pareciera que la respuesta es que no. Y, sin embargo, si asumimos que los padres no saben qué es bueno para cada hijo y esos mismos padres resultan electos en y para algún “cargo público”, ¿de pronto “saben” qué es bueno para los hijos de “todos”?

En la orientación del liberalismo clásico, Friedrich Hayek ha advertido: “Cuando al hacer una ley se han previsto sus efectos particulares, aquella deja de ser un simple instrumento para uso de las gentes y se transforma en un instrumento para uso del legislador sobre el pueblo y para sus propios fines”. Por su parte, Bruno Leoni sostuvo “nos hemos acostumbrado cada vez más a considerar el proceso legislativo como una cuestión que concierne a las asambleas legislativas, más bien que a los hombres ordinarios de la calle, y, además, como algo que se puede hacer de acuerdo con las ideas personales de ciertos individuos, siempre que éstos estén en una posición oficial para hacerlo”.

El sistema educativo deber ser sometido a una profunda desregulación y desmonopolización de la función docente por parte del magisterio. Si dejamos que el Estado diseñe el sistema (instituciones, programas, bibliografías), lo imparta (en instituciones de gestión privada y de gestión pública, ya hemos visto que es casi lo mismo) y lo controle (certifique, habilite y audite) habremos caído en una profunda trampa. Es urgente limitar las funciones del Estado en materia educativa.

En un mercado educativo abierto, verdaderamente competitivo, el gobierno no cercenaría la posibilidad a los padres de elegir para sus hijos las escuelas administradas privadamente y que se amoldaran a las convicciones de cada cual. Además cortaríamos con la eterna dependencia del Estado. Los padres tendríamos opciones genuinas como el homescholling o colegios y universidades verdaderamente privados confesionales o no, donde el contenido mínimo será libre de la intromisión de las botas estatistas, la verdadera reforma en la educación consiste en hacerla más libre, más eficiente y más acorde a las necesidades, gustos y potencialidades de cada irrepetible ser humano individual.